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Por Agustín de Vicente , 16 de marzo de 2026 | 15:07Daniela Álvarez y su historia en Kinross Chile: “Creo que estamos construyendo un sector más diverso, justo y lleno de oportunidades”
Daniela Álvarez repasó su trayectoria de 15 años en Kinross Chile, destacando la cultura de la compañía, el desarrollo profesional y el avance de las mujeres en la industria minera.
Hace 15 años, Daniela Álvarez inició su práctica profesional en el área de Recursos Humanos de la faena Maricunga, dando el primer paso de una historia laboral que continúa hasta hoy en Kinross Chile. Lo que comenzó como una oportunidad de formación se transformó en una carrera consolidada dentro de la industria minera, marcada por el aprendizaje, el crecimiento profesional y una fuerte conexión con la cultura de la compañía.
“Desde el primer día sentí que entraba a una compañía con una cultura sólida, donde las personas realmente importan”, recordó Daniela, al repasar el camino recorrido desde sus inicios en la operación.
Una carrera construida sobre aprendizaje y oportunidades
Al mirar hacia atrás, Daniela destaca los aprendizajes, desafíos y responsabilidades que ha asumido a lo largo de estos años. Según explicó, uno de los factores decisivos en su desarrollo ha sido la capacidad de Kinross para identificar el potencial de las personas y generar oportunidades de crecimiento interno.
“Quería integrarme a un equipo donde pudiera sentirme valorada y donde mi trabajo generara impacto. Llegué con muchas ganas de aprender y aportar. El tiempo me permitió asumir diversas responsabilidades y evolucionar profesionalmente. Kinross siempre ha tenido la capacidad de ver el potencial de las personas y abrir puertas para crecer y eso ha sido clave en mi trayectoria”, afirmó.
La cultura de Kinross y el vínculo entre generaciones
Uno de los aspectos que más valora de su experiencia en la compañía es la cultura cercana y humana que, a su juicio, ha logrado traspasar generaciones. Daniela subrayó que en Kinross no solo se ha construido una trayectoria laboral para muchos trabajadores, sino también historias familiares que se han ido enlazando con el tiempo.
“Hemos podido tener en la compañía a trabajadores cuyos hijos e hijas después se han integrado a Kinross, tanto en La Coipa como en Maricunga. Nuestra forma de trabajo ha permitido que generaciones de familias hayan experimentado el crecimiento que han tenido en la empresa y en su entorno familiar”, comentó.
En su caso, esa conexión entre vida laboral y personal también ha sido significativa. Fue en su trabajo donde conoció a su esposo, con quien posteriormente formó una familia junto a sus dos hijos, compartiendo ambos una historia ligada al rubro minero y a la compañía.
Mujeres en minería: un camino que sigue avanzando
Durante sus años en la industria, Daniela ha sido testigo del avance que han tenido las mujeres en un sector históricamente masculinizado. Desde su experiencia, valora que la minería esté transitando hacia un escenario más diverso, justo e inclusivo, aunque reconoce que aún existen desafíos importantes.
“Creo que estamos construyendo un sector más diverso, justo y lleno de oportunidades. El trabajar en faena me permitió conocer cara a cara lo que es trabajar ‘donde las papas queman’, con fríos extremos, y también me permitió empatizar con las mujeres que están por turnos, pernoctando lejos de sus casas y lejos de sus hijos por un par de días. Es difícil y muy valorable”, señaló.
El valor del equipo y la colaboración
Para Daniela, otro de los pilares fundamentales de su experiencia en Kinross ha sido el respaldo de su equipo de trabajo. La colaboración, el respeto mutuo y la diversidad de miradas son elementos que considera esenciales para enfrentar los desafíos diarios y seguir creciendo profesionalmente.
“Lo que más valoro es la colaboración y el respeto mutuo. Somos un equipo diverso, con distintas miradas, y creo que eso nos hace más fuertes, porque tenemos un espíritu de apoyo genuino donde compartimos nuestro conocimiento. Saber que cuento con ellos hace la diferencia”, sostuvo.
Ese entorno es, precisamente, el que la impulsa a seguir desarrollándose, asumir nuevos desafíos y participar activamente en iniciativas que fortalezcan la inclusión y el desarrollo laboral dentro de la compañía y de la minería en general.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Consultada por el mensaje que entregaría a mujeres y jóvenes que están pensando en integrarse al sector, Daniela Álvarez fue enfática en invitarlas a dar el paso y confiar en sus capacidades.
“Que no duden en dar el paso. A veces puede dar miedo entrar a un rubro donde históricamente no hemos sido mayoría, pero nuestra presencia es cada vez más fuerte y necesaria. Juntas estamos abriendo caminos”, concluyó.
Kinross Chile y el desafío de una minería más inclusiva
La historia de Daniela Álvarez refleja no solo una trayectoria personal dentro de Kinross Chile, sino también una transformación más amplia en la industria minera, donde la inclusión, la diversidad y el desarrollo del talento femenino están ganando cada vez más espacio.
Su experiencia resume cómo la minería puede convertirse en un espacio de crecimiento profesional, construcción familiar y apertura de nuevas oportunidades para las próximas generaciones de mujeres que decidan incorporarse a este sector estratégico para Chile.
Fuente: Kinross Chile
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