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Por Javiera Pizzoleo , 20 de octubre de 2025 | 10:25El mercado petrolero global enfrenta un punto de inflexión ante señales de sobreoferta
La Agencia Internacional de Energía advierte que el excedente mundial de crudo podría superar los 4 millones de barriles diarios en 2026.
El mercado petrolero mundial podría estar entrando en una fase de exceso de oferta significativa, según el más reciente informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Entre enero y septiembre de 2025, el superávit promedio alcanzó los 1,9 millones de barriles diarios (mb/d), mientras que los precios del crudo se mantuvieron estables gracias a que el almacenamiento se concentró en regiones con menor influencia en la formación de precios, como China y Estados Unidos.
Los inventarios globales aumentaron en 225 millones de barriles en los primeros ocho meses del año, alcanzando un máximo de cuatro años de 7.900 millones de barriles. Un tercio de este crecimiento proviene del almacenamiento estratégico chino, impulsado por una nueva Ley de Energía que exige a las empresas petroleras aumentar sus reservas comerciales. En paralelo, las existencias de líquidos de gas natural (LGN) en Estados Unidos crecieron en 67 millones de barriles debido a tensiones comerciales con China.
Sin embargo, un repunte reciente de la producción en Oriente Medio y América apunta a un escenario de sobreoferta más severo. Solo en septiembre, la cantidad de crudo transportado o almacenado en el agua aumentó en 102 millones de barriles, el mayor incremento desde la pandemia de COVID-19. Una vez que estos volúmenes lleguen a tierra, se prevé un aumento de las reservas fuera de China, lo que podría presionar los precios a la baja.
De acuerdo con la AIE, el superávit proyectado para 2026 asciende a casi 4 mb/d, un salto desde el 1 mb/d previsto en abril. La causa principal sería la eliminación progresiva de los recortes voluntarios de producción aplicados desde 2023 por ocho miembros de la OPEP+, incluidos Arabia Saudita, Rusia y los Emiratos Árabes Unidos. En paralelo, la producción de países no pertenecientes al grupo, liderados por Estados Unidos, Brasil, Canadá, Guyana y Argentina, continuará aumentando gracias a mejoras en eficiencia y resiliencia operativa.
Mientras la oferta crece con fuerza, la demanda muestra señales de debilidad. Se espera un incremento de apenas 700 mil barriles diarios en 2025 y 2026, afectado por el enfriamiento económico global, la eficiencia energética y la expansión de los vehículos eléctricos.
Aunque el mercado tenderá a corregirse, la AIE anticipa que el ajuste vendrá principalmente del lado de la oferta. Los precios más bajos podrían desalentar la producción en zonas de esquisto de Estados Unidos, donde los costos de equilibrio rondan los US$60 por barril. En paralelo, persisten riesgos geopolíticos que podrían alterar el balance, como el endurecimiento de las sanciones a Irán, la presión sobre el petróleo ruso y la inestabilidad en Venezuela.
La abundancia de suministros, no obstante, abre una ventana de oportunidad para que los gobiernos y las empresas reconstruyan sus reservas estratégicas y refuercen la seguridad energética global ante un panorama geopolítico aún incierto.
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