Energías Limpias
Por Miguel Rifo , 26 de febrero de 2026 | 09:36Ñuble acelera obras de transmisión con Plan Especial y destraba proyectos clave 2022-2026
La Ley de Transmisión Eléctrica incorporó el Plan Especial Ñuble, fortaleciendo infraestructura, habilitando nuevas conexiones y dando continuidad a iniciativas como Charrúa–Chillán, con nuevas líneas proyectadas a operación en 2027.
La Región de Ñuble registró avances en transmisión eléctrica entre 2022 y 2026, tras la entrada en vigor de una normativa que modernizó la planificación del sector e incorporó un instrumento territorial específico para la zona. La implementación del Plan Especial Ñuble permitió abordar restricciones históricas, mejorar condiciones de suministro y generar un marco de mayor certeza para proyectos de expansión y conexión.
Ley de Transmisión y Plan Especial Ñuble
La nueva Ley de Transmisión Eléctrica incorporó el Plan Especial Ñuble como mecanismo para reconocer particularidades regionales y habilitar soluciones específicas de infraestructura. Con ello, la planificación adoptó una mirada más integral de demanda proyectada, seguridad de suministro y prioridades territoriales, alineando inversiones con el crecimiento productivo y social de la región.
El período 2022-2026 estuvo marcado por la reactivación de iniciativas largamente postergadas, apoyadas por definiciones regulatorias y de planificación que facilitaron su avance. Entre los hitos figura la línea Charrúa–Chillán, identificada como obra crítica para la continuidad operacional del sistema regional y la reducción de vulnerabilidades asociadas a capacidad y redundancia.
Seguridad y continuidad del suministro eléctrico
La expansión de transmisión apunta a consolidar un sistema más robusto y seguro, con impactos directos en la calidad del servicio. El fortalecimiento de infraestructura mejora la resiliencia ante contingencias, reduce restricciones operacionales y aporta a una operación más estable para usuarios residenciales, servicios públicos y cargas productivas.
Un efecto estructural del Plan Especial ha sido disminuir barreras para la conexión de nuevos proyectos, especialmente de energías renovables, al ampliar capacidades y ordenar la expansión de redes. Esto incrementa la viabilidad técnica de iniciativas de generación distribuida y de mayor escala, y mejora condiciones para atraer inversión alineada con la transición energética.
Planificación territorial con criterios técnicos
El enfoque incorporado considera variables técnicas y territoriales de manera conjunta, permitiendo una coordinación más eficiente de obras, cronogramas y prioridades. Esta lógica busca reducir cuellos de botella, ordenar el crecimiento de demanda y evitar la acumulación de restricciones por falta de expansión oportuna de infraestructura.
Dentro de la cartera regional, se proyecta que obras relevantes entren en operación durante 2027, incluyendo Charrúa–Chillán y Monterrico–Cocharcas, ambas asociadas a CGE Energía. Su materialización se inserta en una trayectoria de normalización de proyectos que estuvieron paralizados o con avance limitado, reforzando el mallado regional.
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