Columnistas
28 de enero de 2026 | 10:09Oro y plata: buenas noticias de corto plazo para Chile
Por por Juan Ignacio Guzmán, CEO GEM Mining Consulting.
El rally del oro y la plata en lo que va del 2026 es una buena noticia para Chile. Entre el 31 de diciembre de 2025 y el 27 de enero de 2026, el oro pasó de US$4.319 a US$5.185 por onza, mientras la plata saltó desde US$71,6 a US$112,3. La pregunta no es si estos precios serán permanentes, sino qué implicarían para el país si se mantuvieran durante 2026.
Un ejercicio simple lo ilustra. Cochilco reportó para enero–noviembre de 2025 una producción provisional de 40.771 kg de oro y 1.190.811 kg de plata. Anualizando esos volúmenes, el diferencial de precios observado a fines de enero implicaría, de sostenerse todo el año, un aumento de exportaciones del orden de US$2,9 mil millones frente a un escenario base con el precio de fin de 2025. El mayor aporte proviene de la plata (por su salto porcentual), pero el oro también añade un impulso relevante.
¿Qué significa esto para la caja fiscal? No todo el aumento de exportaciones se convierte en recaudación: hay costos, pagabilidad y estructuras contractuales. Sin embargo, como regla de primer orden, una fracción importante del shock de precio cae a excedentes y luego se captura vía impuestos y gravámenes sectoriales. Con supuestos conservadores de producción (siempre difícil de anticipar), el impulso fiscal anualizado podría ubicarse entre US$0,5 y US$1,2 mil millones, con un caso central cercano a US$0,9 mil millones.
Esto no resuelve el desafío fiscal, pero sí ayuda. Dipres proyecta para 2026 un déficit efectivo de 1,5% del PIB. Si los precios de fin de enero se mantuvieran, el impulso fiscal descrito podría cubrir entre el 10% y 23% de esa brecha. En un contexto donde la consolidación exige credibilidad y gradualidad, un viento de cola de esta magnitud puede ‘comprar tiempo’ para recomponer balances sin sacrificar inversión.
La cautela es obvia: los precios de commodities pueden revertirse rápido y la caja fiscal llega con rezagos. La lección, sin embargo, es simple: si el oro y la plata se mantienen altos, Chile recibirá más ingresos, las empresas ganarán más y el Fisco recaudará más. La buena noticia existe; el desafío es no gastarla antes de cobrarla.
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